Un beso nunca viene mal. Después nos olvidamos de todo lo que pasó, podríamos acurrucarnos, dormir la siesta abrazados, tomar una merienda, y andar en bici por ahí. Me siento tan estúpida, no sé que es lo que pensás, yo sé que vos no te animás. Me duele verte, me encanta verte.
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